01
Antes de moverte
Pide el bastidor y los papeles por mensaje. Permiso y ficha técnica tienen que llevar el mismo número, y ese número tiene que ser el del parabrisas. Si el vendedor no lo manda, el anuncio no está listo para una cita.
Con el bastidor pides el informe de historial. Lo lees entero por el resumen y, si pasas el filtro, por kilómetros, daños y uso. Un robo, una baja, un siniestro total o una bajada de kilómetros sin explicación acaban la búsqueda de ese coche.
02
Lo que miras en el historial
No hace falta ser perito. Hace falta no saltarte el orden.
- Kilómetros: que suban con sentido y que no haya una bajada gorda.
- Daños: cada uno con fecha, y la factura si el coste fue alto.
- Robo y estado legal: que no haya un registro abierto.
- Uso comercial: taxi, alquiler o flota cambian el precio.
- Precio de mercado: el anuncio puede estar caro aunque el coche esté limpio.
03
Lo que dejas para la cita
El informe no arranca el motor. En el coche miras holguras, pintura, humos, ruidos y que el desgaste cuadre con los kilómetros. Si la cifra es alta, un taller independiente vale más que media hora de prueba con el vendedor al lado.
Lleva el informe impreso o en el móvil. Las preguntas salen de fechas concretas: «entre marzo y noviembre de 2023 los kilómetros bajan, ¿qué pasó?». Eso no se discute.
04
El informe de AutoVIN en esa lista
Es el paso de casa. Escribes el bastidor, el historial llega a tu cuenta y decides si el coche merece el desplazamiento. No sustituye a la DGT cuando vayas a transferir, ni al taller. Sustituye a creerte el anuncio.
